Retos superados y pendientes
Albert Planell | Director de la Agència de Residus de Catalunya (ARC)
Albert Planell | Director de la Agència de Residus de Catalunya (ARC)


¿Cuál es el balance de los 20 años del primer Real Decreto de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos?
El balance de estas dos décadas es, en general, positivo. La gestión de los RAEE ha pasado de centrarse en la eliminación segura a adoptar un enfoque más integral basado en la economía circular, donde el residuo se valora como recurso. La implantación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) y la creación de los SCRAP han sido fundamentales para coordinar esfuerzos, consolidar redes de recogida y mejorar significativamente los volúmenes y la calidad del tratamiento de RAEE. Esto ha sido posible gracias al trabajo conjunto de productores, distribuidores, gestores, administraciones y ciudadanía. Además, el marco normativo ha ido evolucionando para asignar responsabilidades claras y establecer objetivos que fomenten el ecodiseño, la reutilización y el reciclaje.
Sin embargo, aún hay retos importantes. La RAP no ha logrado impulsar suficientemente el ecodiseño en un mercado donde prima el consumo inmediato sobre la durabilidad y la reparabilidad. Es necesario diseñar productos pensando en su reparación, reutilización y reciclaje, y fomentar la inversión en tecnologías de tratamiento para recuperar materiales críticos. También se debe mejorar la colaboración entre productores y gestores, y reforzar la trazabilidad para evitar desvíos a canales no autorizados. Por último, necesitamos infraestructuras de tratamiento más eficientes, y una integración real de la economía circular desde el diseño del producto hasta su gestión como residuo.
¿Qué nuevas líneas estratégicas prevé impulsar para mejorar los índices de recogida de RAEE en Cataluña?
Desde la ARC junto con los SCRAP de RAEE, se está trabajando en diversas líneas estratégicas para seguir mejorando la recogida y el tratamiento de estos residuos. Una de las principales herramientas es el Tercer Convenio RAEE (2023-2026), que refuerza el papel de las entidades locales, establece una colaboración sólida con los SCRAP y contempla incentivos económicos que facilitan la recogida selectiva y la preparación para la reutilización. Además, se han desarrollado campañas de sensibilización con el apoyo económico de los SCRAP, dirigidas a distintos públicos y canales, como “Generació Reset”, enfocada en jóvenes, o “Recicla’ls com es mereixen”, para promover una correcta entrega de RAEE en general. También se han impulsado campañas sobre fracciones específicas, como móviles (“Dispositius Positius”) o dirigidas al canal online.
No obstante, aunque estas acciones han contribuido a mejorar los índices de recogida, aún no permiten alcanzar los objetivos. Por eso, se están definiendo nuevas líneas estratégicas de futuro. Entre ellas, destaca la implementación de la plataforma estatal eRAEE y la Oficina de Asignación de Recogidas, que permitirán un control más preciso del flujo de RAEE desde su origen hasta su tratamiento final. También se plantea reforzar la vigilancia sobre los productores que no cumplen con sus obligaciones (free riders), aplicar sanciones cuando no se alcancen los objetivos y avanzar hacia un sistema más justo y transparente. Por último, se están explorando nuevas redes de recogida con distribuidores para facilitar la gestión de residuos emergentes y de difícil trazabilidad, como los vapeadores y otros aparatos electrónicos de pequeño formato.
¿Cree que estamos en el buen camino para alcanzar los objetivos de recogida establecidos por la normativa europea? ¿Dónde ve aún los principales cuellosde botella?
Estamos en el buen camino, pero aún estamos lejos de cumplir los objetivos de recogida marcados por la normativa europea. Los datos reflejan que, pese a los esfuerzos, seguimos sin alcanzar los porcentajes mínimos exigidos, especialmente en ciertas fracciones y territorios. Entre los obstáculos destacan la trazabilidad incompleta de los RAEE, que en muchos casos acaban en canales no autorizados o son exportados ilegalmente; la falta de implicación de buena parte del canal online, que incumple sus obligaciones de recogida e información; el abandono de aparatos; los robos en puntos limpios; y la acumulación en los hogares de pequeños dispositivos sin uso. A ello se suma una colaboración mejorable entre los distintos agentes del sistema y una falta generalizada de información y concienciación ciudadana.
Para alcanzar los objetivos, será necesario reforzar el control sobre los flujos de RAEE, mejorar la coordinación entre productores, SCRAP, distribuidores, gestores, administraciones y entidades locales, e implicar de forma más activa al canal online. También es clave promover que la ciudadanía devuelva los aparatos en desuso y fomentar modelos que faciliten su reutilización. Solo con un enfoque colaborativo y transparente podremos avanzar hacia una recogida más eficiente y alineada con los principios de la economía circular.
¿Qué papel atribuye a los distribuidores y canales de venta online en la mejora de la recogida de RAEE? ¿Cómo se puede avanzar en su implicación real?
El papel de la distribución, tanto física como online, es fundamental para mejorar la recogida de RAEE y está claramente regulado. Los distribuidores deben facilitar la entrega gratuita de aparatos usados (1×1 y 1×0), informar a los consumidores sobre sus derechos y asegurar que los residuos se gestionan correctamente a través de gestores autorizados, financiados por los productores. Además, deben garantizar que solo venden productos de fabricantes inscritos en el Registro de Productores de AEE. Sin embargo, en la práctica, especialmente en la venta online, estas obligaciones no siempre se cumplen.
A su vez, es necesario reforzar la supervisión administrativa, mejorar la logística de recogida a domicilio y fomentar incentivos para quienes promueven campañas o instalan puntos de recogida accesibles. También es clave potenciar la colaboración entre administraciones, SCRAP, gestores y distribuidores, asegurando así el cumplimiento normativo. En definitiva, la mayor implicación de los distribuidores es esencial para avanzar en la recogida de RAEE y alcanzar los objetivos marcadospor la normativa europea y estatal.
¿Qué mecanismos cree que podrían reforzar la colaboración entre la Agència de Residus de Catalunya, los SCRAP, los gestores y los productores para avanzar hacia un modelo más eficientey transparente?
La colaboración entre todos los agentes implicados en la gestión de RAEE es esencial para avanzar hacia un modelo circular más eficiente y transparente. Para ello, es fundamental crear instrumentos compartidos de trazabilidad y datos que permitan conocer el recorrido completo de los residuos desde la recogida hasta su tratamiento final, como la plataforma electrónica de RAEE. Además, las mesas de coordinación periódicas con la participación de la Agència de Residus de Catalunya, SCRAP, gestores, entidades locales, productores y distribuidores son clave para analizar datos, identificar problemas y compartir buenas prácticas.
También es imprescindible fortalecer la colaboración entre productores y gestores, asegurando que los primeros consideren la gestión final del residuo en el diseño de sus productos y que los segundos dispongan de la información necesaria sobre composición y desmontabilidad para optimizar el tratamiento. Todo ello requiere un modelo de gobernanza más abierto y transparente, donde las decisiones estratégicas se tomen de forma consensuada y se simplifiquen los trámites administrativos, facilitando así el intercambio de información y reduciendo cargas para todos los actores.